viernes, 13 de abril de 2018

UN MUNDO MARAVILLOSO


... de la Red


                                           "El Cuento de la Cigarra y la Hormiga"


             Hoy ya sabemos que no estamos completamente determinados por nuestros genes. Que podemos actuar sobre ellos para modificarlos. Se abre así un largo camino en la evolución de la especie humana, seguramente lleno de esperanzas, pero también repleto de incertidumbres.
            ¿Seremos capaces de perfeccionar nuestra naturaleza empleando para ello los mínimos recursos de ingeniería genética? O por el contrario: ¿Nos convertiremos la mayoría de nosotros en ciborgs, mitad seres humanos, mitad máquinas? O tal vez... ¿Una raza de super-robots acabará por esclavizarnos al haber desarrollado una inteligencia muy superior a la del homo sapiens-sapiens?
            Todo es posible, aunque aún sea pronto para adivinar que dirección tomaremos como humanidad a partir de esta nueva era tecnológica que comienza a emerger. Es muy posible que los "avances" previstos -no entraremos aquí y ahora a cuestionar la interesada valoración que algunos hacen de tal fenómeno- podrían producirse en cada uno de los vectores de desarrollo ya señalados.
            Tendremos que aguardar a que el futuro se haga presente, pero entonces, tal vez sea demasiado tarde para rectificar. Por eso debemos tomarnos muy en serio todas estas consideraciones, pues no se trata de una película de ciencia ficción que contemplamos cómodamente sentados en una sala de cine. Es la pura realidad que se nos viene encima y lo razonable es estar preparados.
            No hagamos de "cigarra", como le sucede a ese personaje del cuento que sirve de cabecera a esta reflexión. Seamos, por supuesto, "hormigas" laboriosas en la construcción de un futuro mejor para todos aquellos seres que han de seguir habitando nuestro planeta Tierra.